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| Romanticismo político Maquiavelo y EEUU; La figura romántica y mesiánica de Barac | |
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| Tweet Topic Started: Friday Jul 25 2008, 01:51 PM (8,149 Views) | |
| LOURDES | Friday Jul 25 2008, 01:51 PM Post #1 |
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Puntillazo
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25/7/2008 ![]() La figura romántica y mesiánica de Barack Obama ![]() El universo cultural entregado al romanticismo político espera que el Presidente de Estados Unidos se comporte a la manera del Jefe de la Cruz Roja Maquiavelo y EEUU El capítulo XVII de El Príncipe está dedicado a “Las ventajas del ser amado o temido”. Allí dice Maquiavelo que “Los hombres temen menos ofender a quien se hace amar que al que inspira temor; porque la amistad es sólo un lazo moral, lazo que por ser los hombres malos rompen en muchas ocasiones, dando preferencia a sus intereses; pero el temor lo mantiene el miedo a un castigo que constantemente se quiere evitar”. La figura romántica y mesiánica de Barack Obama Por Aníbal Romero Deseo aplicar este precepto al actual panorama internacional y la política exterior de Estados Unidos. Tres constataciones son cruciales: 1) Vivimos en tiempos de predominio del romanticismo político, de la tendencia a subordinar la razón a las emociones, a analizar la política desde una perspectiva sentimental, y a restar relevancia a la presencia del mal como factor de la existencia humana, a lo que se suman el relativismo moral y el deseo de igualar todas las posiciones en la medida que “sean sinceras”. 2) El romanticismo político presume que las guerras son fenómenos ajenos a la historia real; más que errores las considera aberraciones. El ejercicio de la política, a su vez, es interpretado como expresión de una buena voluntad. 3) El romanticismo político vive de la ambigüedad, su valor es el sentimiento y su enemigo la decisión. Decidir es un pecado pues exige actuar, y lo que hoy importa es “entenderse”. Por ello, y precisamente en un mundo en el que los desafíos del mal, encarnados en el radicalismo fundamentalista, el mesianismo político y el terrorismo crecen, la única superpotencia y exclusiva instancia portadora de un principio de orden internacional, los Estados Unidos, país que de paso es bastión de libertad y democracia, se ve cuestionado por casi todos, y la actual campaña electoral se asemeja a un concurso de relaciones públicas global. El universo cultural entregado al romanticismo político espera que el Presidente de Estados Unidos se comporte a la manera del Jefe de la Cruz Roja, o del Secretario de la entelequia llamada ONU, y aspira que no sea un estadista sino un curandero de almas, una especie de emisario de la virtud en lugar del severo y vigilante protector de la nación frente a sus implacables enemigos. Estas fantasías, nutridas por medios de comunicación masivos e influenciados por una izquierda que perdió la brújula, han servido para distorsionar el significado geopolítico de las acciones de Washington en el Medio Oriente, para minimizar las amenazas a la libertad, y para inflar de modo absurdo e insensato las expectativas en torno a la figura romántica y mesiánica de Barack Obama y lo que podría ocurrir en el mundo si llegase a alcanzar la Presidencia. Todos olvidan lo que pasó cuando el “perverso” Nixon fue sustituido por el “virtuoso” Carter. Todos se entregan a la ensoñación según la cual lo que debe buscar el conductor de la superpotencia que sostiene la libertad es el beneplácito de los europeos y los latinoamericanos, de los intelectuales parisinos y los universitarios berlineses y mexicanos, como si la Presidencia de EEUU fuese una obra caritativa o una competencia de bondad. Maquiavelo reiría y sufriría a la vez ante tal ingenuidad. Con facilidad comprobaría que las ilusiones que hoy dominan el mundo, que pretenden que el Presidente de EEUU debe ser amado en lugar de ser temido, y que convierten la política internacional en una versión de Alicia en el país de las maravillas, resultan de una pasmosa ignorancia de la historia, así como del desgano vital producido por una prosperidad carente de fibras morales. En PDF |
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| LOURDES | Saturday Jul 26 2008, 10:27 AM Post #2 |
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Puntillazo
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26/7/2008 Maliki vota por Obama El apoyo del primer ministro iraquí al plan de Barack Obama ha dejado totalmente perplejas a la administración Bush y la campaña McCain. Ellas subestimaron la sofisticación y la astucia de Maliki. ¿En qué está pensando Maliki? ![]() Maliki sabe quién será el interlocutor más débil al negociar la retirada de EE.UU. de Irak Por Charles Krauthammer En un sorprendente vuelco, Barack Obama ganaba esta semana las primarias de Irak. Cuando el Primer Ministro Nouri al-Maliki expresaba no una, sino varias veces, su apoyo a una retirada norteamericana de tropas según un calendario que concuerda a grandes rasgos con la propuesta de 16 meses de Obama, no sólo legitimaba el plan. Liberaba a Obama de una importante desventaja política al dar al traste con la acusación de que, con tal de apaciguar a la izquierda de MoveOn, Obama está dispuesto a poner en peligro el sorprendente éxito del incremento de efectivos y a arriesgarse a perder una guerra que por fin se está ganando. El apoyo de Maliki dejaba totalmente perplejas a la administración Bush y la campaña McCain. Ellas subestimaron la sofisticación y la astucia de Maliki. ¿En qué está pensando Maliki? Claramente, está seguro de que la Guerra de Irak está ganada. Al-Qaeda está derrotada, la insurgencia sunita está temporalmente suspendida, y los extremistas chiítas están dispersos y marginados. Habrá, por supuesto, algún nivel prolongado de violencia, desafíos recurrentes a la autoridad del gobierno central, y quizá hasta ofensivas tipo mini-Tet por parte tanto de terroristas sunitas como de chiítas intentando desmoralizar a la opinión pública norteamericana e iraquí en vísperas de sus respectivas elecciones. Pero en opinión de Maliki, las amenazas estratégicas a la unidad del estado y la viabilidad del nuevo gobierno democrático han terminado. Maliki está seguro de que sus fuerzas armadas son lo bastante fuertes para apuntalar el nuevo Irak con ayuda norteamericana mínima. Podría ser demasiado confiado, igual que lo ha sido repetidamente en el cálculo de la capacidad de su ejército, el caso más reciente de lo cual fue lanzar un ataque algo prematuro contra las milicias de Basora que acabó necesitando del apoyo norteamericano y británico para alcanzar el éxito. Y ciertamente confía más en su propia capacidad que el General David Petraeus. Justificado o no, la misma confianza de Maliki le permite precisar un calendario rápido de retirada norteamericana, aunque condicionado a la continuación de las mejoras en la situación de la seguridad -- una salvedad que en general Obama omite. Pero Maliki calcula que ningún presidente norteamericano, cualquiera que sean las promesas de su campaña, será lo bastante imprudente como para perder Irak después de todo lo que se ha ganado y después tener que cargar con un muerto de un Irak nuevamente caótico envenenando su presidencia. Maliki se está anticipando, más allá de la retirada del grueso de las fuerzas norteamericanas de combate, a la próxima etapa: la relación a largo plazo entre Irak y Estados Unidos. ¿Con quién prefiere negociar el acuerdo de destacamento de tropas que no se concluirá durante la administración Bush? ¿Obama o McCain? Obama, plasmando la opinión Demócrata generalizada, simplemente quiere salir de Irak tan pronto como sea posible. Hace dos años era porque la guerra estaba perdida. Ahora, se nos dice, es con el fin de salvar Afganistán. Los motivos cambian, pero la conclusión es siempre la misma. Salir de Irak. Borrar el recuerdo mismo. Dejar una fuerza residual tan minúscula e insignificante como sea posible. Y nada de bases permanentes. McCain, al igual que George Bush, prevé que Estados Unidos recoja los frutos de la victoria y una guerra cara y sangrienta estableciendo una amplia relación estratégica que no solamente convertiría al nuevo Irak en un aliado firme en la guerra contra el terror, sino que también proporcionaría a Estados Unidos la infraestructura y la libertad de acción para proyectar el poder americano regionalmente, al igual que las fuerzas norteamericanas destacadas en Alemania, Japón o Corea del Sur. Por ejemplo, podríamos desear conservar una base aérea para controlar a Irán, proteger a los aliados regionales y aliviar la presión sobre nuestras fuerzas navales, que hoy llevan gran parte del peso de proteger el Golfo, permitiendo así redespliegues en otras partes. Cualquier líder iraquí preferiría un negociador americano más flexible porque todos los países -- hemos visto esto en Alemania, Japón y Corea del Sur -- quieren maximizar su propia libertad de acción soberana al tiempo que conservan la protección norteamericana. No es ningún misterio quién sería un negociador americano más flexible. Los Demócratas han venido denunciando desde hace tiempo la dura negociación de activos estratégicos por parte de la administración Bush en el Irak de posguerra. Maliki sabe que los Demócratas están tan asqueados de esta guerra, tan comprometidos política y psicológicamente con su liquidación, tan decididos a no hacer nada que justifique "la guerra de Bush," que simplemente querrán abandonar con la implicación americana presente más reducida posible. Lo cual es el motivo de que Maliki extendiera la alfombra roja a Obama, rematada con el apoyo a su antes problemático calendario de retirada. Obama resultaba verosímil como presidente de todas formas. Ahora es aún más verosímil en apariencia. Además, no solamente conviene con Maliki en la reducción del papel americano en el Irak de posguerra. Ahora está en deuda con él. Ese es el motivo de que Maliki votara a Obama, depositando el voto por correo más anticipado y ostentoso de su elección presidencial. © 2008, The Washington Post Writers Group |
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| Francés Alsacia | Monday Jul 28 2008, 04:20 PM Post #3 |
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Francés Alsacia
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¡¡¡Hasta dónde llegaremos!!! ¡joder! es el colmo de los colmos. Saludos afectuosos,
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![]() http://istmocentroamericano.blogspot.com/ Errar es humano. Culpar a otros por los errores es aún más humano. | |
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| LOURDES | Wednesday Jul 30 2008, 11:53 AM Post #4 |
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Maliki se cree fuerte y esta loco por quedarse solo, para empezar a robar a las dos manos. quien comprende a esta gente, ninguno de los dos esta pensando con sensatez esto es el colmo france seguro que si saludos |
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