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| "EL CAMIONERO" | |
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| Tweet Topic Started: Thursday May 4 2006, 06:28 AM (462 Views) | |
| SEPULTURERO | Thursday May 4 2006, 06:28 AM Post #1 |
Puntillazo
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“El camionero” ( Primera parte) ¿Por qué fue creada la raza humana? O por lo menos,¿ por qué no se creó algo más digno en su lugar? Dios tuvo su oportunidad. Habría podido forjarse toda una reputación. Pero no: va y tiene que cometer esta locura grotesca... Mark Twain Si reencarnara, sabe usted, me gustaría volver a vivir como un zopilote. Nadie lo odia, ni lo envidia, ni lo quiere, ni lo necesita. Nadie se mete con él, nunca está en peligro y puede comer cualquier cosa. William Faulkner Hacia el final de la calle Agustina, en la Víbora, existía una cuartería. Aún debe estar en pie. En lo más profundo, al final del pasillo, en una diminuta habitación de una sola pieza, vivía un viejo silencioso y de mirada esquiva, Miguel. Había sido camionero y se conocía la isla entera. Con más de setenta y pico de años estaba jubilado y rehuía los grupos, las conversaciones, las colas, los tumultos, la gente. En medio del patio todas las tardes se echaban partidas de dominó, por dinero. Detestaba la bulla, las fichas lanzadas con fuerza sobre la mesa y el vaho de la negritud en la cual se veía compelido a vivir. Era un extraño camionero. Escribía relatos y poemas para matar las horas de aburrimiento. El único que le visitaba de vez en cuando era yo, pura cortesía, con el pretexto de tomarle la tensión y el pulso y como adulto mayor de 65 años realizarle una visita reglamentaria, como médico de familia. La habitación de paredes despintadas, a ratos ahuecadas, poseía un escaso mobiliario: un sillón sobre cuyos brazos colocaba una tabla rectangular donde apoyaba el cuaderno y escribía. Justo encima del sillón caía el cono de luz amarillenta y mortecina de una bombilla de 40 vatios cagada por las moscas. Una cocina Pike ( de esas de kerosén, de precalentamiento con alcohol) que todo lo ahumaban. Unos cuantos cacharros esparcidos sobre la meseta sin repellar y una camita personal. En una esquina un escaparate sin barnizar, de pino. Como construido por un niño que se inicia en las artes de la carpintería. La habitación, de quizás cinco o seis metros cuadrados era atravesada diagonalmente por una soga deshilachada a modo de improvisada tendedera. Bajo la cama, una lata abollada, que usaba a modo de orinal y que cuando apestaba o se rebozaba, lanzaba por el inodoro colectivo del solar, a escasos metros de la puerta de su cuartucho. - Miguel, ¿ sobre qué puede escribir un tipo como tú que toda su vida fue un camionero? - le pregunté una tarde que le visité- llevaba más de un año visitándole y sentíamos cierta simpatía el uno por el otro-, luego de sentarme en su sillón, haber puesto la tabla junto a la pared que tenía más cerca y que él se hubiese sentado en el borde de la camita, con el cuerpo delgado, tenso, encorvado hacia delante. - De mi vida que es lo único que importa, pero que a la vez no importa nadie. Nada tiene importancia, pero tengo que gastar mis horas en algo. No fumo, no bebo, no juego, no converso y ya leí lo que tenía que leer, lo que valía la pena leer, al menos en lo que concierne a mi persona, el resto es repetición. - Hablas muy fino para haber sido sólo un camionero, ¿ no crees? Me clavó sus ojos acuosos, dubitativo. - Es que conocí la isla entera y a sus gentes. También viajé por el extranjero, pero siendo muy joven, con mis padres. Ellos tenían una buena posición. Y son muy pocos los países que no conozco. Todo es lo mismo. Únicamente varían algunas costumbres, el idioma, las edificaciones, pero la esencia humana es igual en todas partes. Una prostitución total. - No te comprendo. - Me comprenderás cuando la vida te curta, ahora por mucho que te lo explique no lo entenderías. El conocimiento llega pasado los cuarenta. Si es que llega, hay muchos estúpidos por ahí que tienen 80. No han aprendido nada. Me interesaba aquello. Me cautivaba su personalidad, su misterio. - ¿Hablas de un conocimiento espiritual? - No muchacho, esos son bobadas que la gente se inventa. Tipos avispados que se presentan como maestros para timar, crearse unos cuantos adeptos y sacar una buena tajada. Después de esta vida no hay nada más. Después que te mueras sólo polvo. Olvídate, disfruta mientras puedas. Es lo único que hay. -¿Es lo que hace usted?- pregunté con cierta ironía. - Exacto. - ¡Vaya manera de disfrutar! Encajonándose en un cuarto y llenando libretas que nadie va a leer. -Jajajajaja, ahora es mi forma de disfrutar. Recuerdo para volver a vivir. Es mi mundo. Mientras escribo me obligo a recordar detalles, y soy joven de nuevo. Dentro de mi mente, que es lo único que me interesa. Allá fuera, en el pasillo, en la calle, en la bodega, en la guagua, todos quieren tirarte de la lengua, porque soy un misterio para ellos, les intereso por eso... Hasta a las jovencitas les atraigo. Piensan que oculto dinero en el colchón o que soy un maniático sexual, Jajajajaja.. Y aún puedo figurar de vez en cuando y hacerme el interesante, pero el día que sepan o se enteren de que soy un pobre viejo, sin dinero y sin familia en el extranjero, porque todos están muertos, me echarán a un lado. Al menos como me comporto, por momentos, muy contados, soy feliz porque importo a alguien. He ahí una singularidad que no he logrado matar en mi, la necesidad de ser consolado, aunque sea de lejos. Todos queremos ser consolados, importar a alguien. Es nuestra naturaleza humana, será porque inconscientemente sabemos cuan solo estamos y necesitamos del fatuo para sobrevivir. Fíjate, te lo puedo asegurar, la vanidad es más importante en la vida de las personas que la comida. Se puede vivir hasta un mes y medio sin ingerir alimentos, debes saberlo mejor que yo, eres médico, pero ni uno solo sin fatuidad. - Eres un viejo sabio, Miguel. - Lo que soy es un comemierda. Un imbécil al que visita el médico de la familia de su cuadra porque es tan comemierda como yo. El médico que teníamos anteriormente nunca pasó por aquí, ni una vez. Veía la puerta del cuarto cerrada cuando entraba al solar y con la misma giraba sobre sus pies y desandaba el camino hasta la puerta de la cuartería. ¿Sabes por qué tú no haces igual? - No. No sé. Nunca me lo he planteado. Creo que porque me atrae tu lado misterioso. Eres un tipo singular. Será por eso. Se levantó de la camita y calentó un poco de café aguado para los dos. La espalda esquelética, desnuda, sin la camisa, era como el dorso de un reptil, llena de salientes y anfractuosidades. - Nada de eso, derriba las etiquetas de tu mente. No le des tantas vueltas a las cosas, mira la vida de frente. No te escabullas. Vienes a verme porque los comemierdas nos atraemos, como el imán y el hierro. Eres tan comemierda como yo, y culto. La mezcla perfecta para prostituirse en un mundo de marionetas. Me trajo el café y se quedó de pie junto al sillón, sorbiendo el suyo con lentitud, soplando antes de cada sorbo. Estaba hirviendo. Muy amargo, también. - Un día me iré y dejaré de ser una marioneta- dije. -Jajajajaja, no amigo, nunca se deja de ser una marioneta. Olvídate de sistemas sociales, de toda esa miasma filosófica. Aquí y allá, todos se prostituyen , son marionetas, en cualquier lugar. Ni los que están arriba pueden escapar al influjo del fatuo, esos son los peores, están drogados con él, ya no pueden vivir sin él.. La única diferencia estriba en que aquí las cadenas son visibles, allá te atan corto, pero con cadenas invisibles, más fuertes, con correas resistentes, como las de los alpinistas, que parecen de nailon débil y que se partirán al rozar contra la roca, pero no. Son ataduras muy fuertes. Dio unas cuantas vueltas por el cuarto, como ensimismado. - Entonces, ¿la libertad, no existe?- pregunté. Siguió caminando, dando vueltas, a pasos cortos, encorvado. Con el torso desnudo, la mirada extraviada, el pantalón resbalando por la escasa cintura. - No existe, es un cuento, una ilusión que tiene todo preso. Y la prisión está aquí. Un dedo flaco, el índice de su mano derecha, tocó su cabeza, sonó como un coco seco. -¿En la mente?- pregunté. Terminé el café y puse el jarrito en el suelo, junto al sillón. - Sí, solo la muerte puede liberarnos, pero como no hay nada después de ella, jodida liberación, ¿ no crees? No puede disfrutarse. Y si no hay disfrute, no hay liberación, y viceversa. - Oye, tremendo lío tienes en tu cabeza, ¿por qué no me enseñas un día todo lo que escribes en esas libretas con ese mocho de lápiz? - Sí, ¿por qué no? Me asombró su respuesta. Sonreí. Creo que adivinó mi pensamiento. - Te las prestaré, tengo fatuo. Es lo único que me envenena por dentro. Y pegó un puñetazo contra el escaparate de pino. Luego lo abrió y de una gaveta interior extrajo un montón de libretas, sucias, amarillas, húmedas, de papel de estraza, quebradizo. - Toma. Algo aprenderás. Léelas y si me muero quédatelas. Es lo único que tengo. Pero no se lo digas a nadie. El viejo Miguel es un misterio para todos. Sólo así significo algo para ellos. Y señaló hacia la puerta del cuartucho. Las tuve conmigo unos días, quizá unas semanas,¡cuánta vida desparramada en ellas! Historias de amores, de calles... Derroche de vida. Narradas con un estilo directo, sin añoranzas, ni acritud. Luego se las devolví, íntegras. Él seguía llenado otras y amontonándolas en las esquinas de su cuarto, en cajas de cartón. Ya desbordaban la única gaveta. Voy a transcribir fragmentos de las libretas de Miguel. Un amigo, el médico que me sustituyó cuando me marché del país, me las hizo llegar a pedido de él. Fue su última voluntad. Hace dos días murió en su miserable habitación. Solo. Continuará.... José Luis Amieiro Rodríguez. Santa Cruz de Tenerife. 3 de mayo del 2006. |
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| Palita | Thursday May 4 2006, 04:17 PM Post #2 |
Puntillazo
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¿Y se puede saber dónde metieron el emoticon de los aplausos??? Jose...Muy lindo tu escrito.De veras que me encanto'!!!. No se' como te las habras arreglado para siempre poder tener algo que contar.A lo mejor haya sido el que hayas podido relacionarte con diferentes personas,cosa que mirándolo bien en Cuba no es muy difícil ...Por suerte o por desdicha la vida en Cuba es un eterno relacionarse uno con el otro;cosa que yo a veces extraño de aquella sociedad,aunque es preferible un término medio.Hay quien no le gusta la manera extrovertida de ser de nosotros los latinos y prefiere una mayor privacidad,como resulta ser la vida en esta sociedad.Yo prefiero el término medio,como dije antes.No me gusta esa forma tan cerrada de los americanos ni la forma tan abierta --por llamarla de alguna manera--de los latinoamericanos que a veces se comportan como confianzudos. Saludos.
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![]() ------------------------------------------ Gracias Cisne
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| kylito | Thursday May 4 2006, 10:31 PM Post #3 |
Puntillazo
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espero sigas contando la historia y no nos la deje en la mano.buena narrativa e interesante historia.critico de arte kylito
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| POPA | Saturday May 6 2006, 04:26 PM Post #4 |
Puntillazo
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Por este escritor visito este foro, es increible lo bien que expresa sus articulos y lo interesante que los hace. Muy sutil y sin groserias.. |
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| kylito | Saturday May 6 2006, 04:55 PM Post #5 |
Puntillazo
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ademas lo visitas por mi tambien.no es asi? |
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| Cubanusa | Saturday May 6 2006, 04:59 PM Post #6 |
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Unregistered
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El sepultero es buenisimo, este tema y todos sus escritos demuestran su buena pluma. Por esa parte tenemos una inmensa suerte de poder contar con un tremendo grupo de escritores de primera clase, aqui en La puntilla. Aqui te traigo los de PalitaY los mios
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| SEPULTURERO | Wednesday May 10 2006, 05:43 PM Post #7 |
Puntillazo
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Gracias, y yo muy agradecido porque emplee su tiempo en leer estos escritos. Un abrazo, JL. |
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2:07 PM Jul 11
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Gracias Cisne

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