Welcome Guest [Log In] [Register]
¿Que parte de este informe no entienden Barack Obama y Hillary Clinton?
Ahora, un informe del Servicio de Investigación del Congreso (CRS, por sus siglas en inglés) registrado en la Biblioteca del Congreso de EE.UU. ofrece lo que el gobierno de Obama no ha provisto: una revisión legal seria de los hechos. "Fuentes disponibles indican que los poderes judicial y legislativo aplicaron el derecho constitucional y estatutario en el caso del presidente Zelaya de una manera que fue interpretada por las autoridades hondureñas de ambas ramas del gobierno como conforme con el sistema legal hondureño", escribió en su informe la especialista en derecho internacional del CRS Norma C. Gutiérrez.
¡En esta foto nada más que faltó Obama!
¡MANOS FUERA DE HONDURAS!



Enlace a Globovisión Aquí.
Viewing Single Post From: Rice le saca tarjeta amarilla Putin
LOURDES
Member Avatar
Puntillazo
[ *  *  * ]
La AFP reportó hoy la denuncia de Georgia de que las tropas rusas no se estaban retirando:

Posted Image

El mundo seguía esperando este lunes pruebas de la retirada de las fuerzas rusas de Georgia, que Moscú dijo haber iniciado aunque Tiflis le acusaba de violar “gravemente” el alto el fuego.

Acusando al ejército ruso de minar puentes en el oeste y centro del país y de haber hecho estallar barracones de la base militar de Senaki (oeste), la diplomacia georgiana declaró que “con esas acciones, paralelamente al retraso en la retirada de sus tropas de Georgia, los rusos están violando seriamente las condiciones del acuerdo de paz“.

Las tropas rusas no parecían preparar su retirada, y los periodistas de la AFP constataron que seguían en sus posiciones o incluso avanzaban en territorio georgiano.

El Estado Mayor ruso afirmó poco antes que, honrando la promesa del presidente Dimitri Medvedev y el acuerdo de alto el fuego, las tropas rusas habían empezado este lunes a retirarse de territorio georgiano. El jefe de la diplomacia francesa Bernard Kouchner repitió que si Rusia no iniciaba la retirada, París, que asegura la presidencia de la UE, tendría que “convocar con urgencia una reunión del Consejo europeo en los próximos días”. P

or su lado, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) no se puso de acuerdo este lunes durante una reunión en Viena sobre el envío de más observadores a Georgia, al tropezarse con las exigencias de Moscú.

Sobre el terreno, los tanques rusos forzaron el lunes por la tarde un retén de la policía georgiana en Igoieti, a 30 kilómetros de Tiflis. En el oeste, el ejército ruso mantenía el control sobre la base militar de Senaki, donde se escucharon cuatro explosiones el lunes de tarde, según un corresponsal de la AFP. Las fuerzas rusas, acompañadas de vehículos blindados, permanecían además en Gori, en el centro de Georgia, y controlaban su acceso.

Posted Image

Posted Image

El ministerio del Interior georgiano acusó a Rusia de profundizar su avance, enviando blindados a Jachuri y Sachkere, y tomando posición en una tercera localidad, Borjomi. Sachkere, ubicada en el centro de Georgia, está a unos 50 kilómetros al norte de Jashuri; Borjomi está a unos 25 km al sudoeste de esta ciudad. Rusia y Georgia no lograron el lunes ponerse de acuerdo para efectuar un intercambio de prisioneros de guerra, indicó el ministerio georgiano del Interior.

En visita este lunes en Vladikavkaz, en el sur de Rusia y muy cerca de Osetia del Sur, Medvedev dijo que el “crimen” de los “monstruos políticos” de Tiflis “no debía quedar impune”. En Tiflis, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, insistió el lunes en la necesidad de una retirada rusa “sin demoras” y propuso por primera vez negociaciones para “evitar el distanciamiento definitivo” entre los dos países. Los aliados occidentales del dirigente georgiano incrementaron la presión sobre Moscú para que abandone Georgia.

La Casa Blanca advirtió este lunes que las fuerzas rusas deben retirarse “sin demoras” de Georgia, y aseguró que investigará las acusaciones de limpieza étnica.

Lituania y Polonia acusaron este lunes a Rusia de “limpieza étnica” en las zonas que controlan sus tropas en Georgia, así como de “saqueo” y “destrucción” de la economía georgiana. En un artículo en el diario Le Figaro, el presidente francés Nicolas Sarkozy pidió el lunes una retirada “sin demora” de las fuerzas rusas y aseguró que “ese punto no es negociable”.

Posted Image

El jefe de la diplomacia alemana, Frank Walter Steinmeier, consideró que Rusia ha “superado los límites” en Georgia. Un responsable del Pentágono, que pidió el anonimato, declaró que Rusia ha desplegado varias plataformas de lanzamiento de misiles tácticos SS-21 en Osetia del Sur, capaces de alcanzar Tiflis, lo que Moscú desmintió. Los ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN tienen previsto reunirse el martes en Bruselas, donde reafirmarán su apoyo a Georgia e intentarán adoptar una posición común ante Rusia. Este lunes fueron enviados otros cinco aviones militares estadounidenses a Georgia cargados de ayuda, después de que otros tantos aterrizaran en Tiflis el fin de semana, indicó el Departamento de Estado.

Fotos: AFP

El doble juego de Rusia, que aceptó el acuerdo de paz propuesto por la UE, continúa en Georgia. Frente al anuncio de Moscú de la retirada de las tropas en la zona, la realidad sobre el terreno refleja que continúan las operaciones.

Según la emisora de radio Imedi, citada por la agencia EFE, soldados rusos han prendido fuego a las instalaciones de un campamento juvenil en Ganmujuri, cerca de la región de Abjasia. Además, tropas rusas continúan ocupando las ciudades de Gori, Kareli, Kaspi y Jashuri cerca de Osetia del Sur y, en el entorno de Abjasia, Senaki y Zugdidi.



Cinco militares rusos y quince georgianos han sido liberados en el primer intercambio de prisionerosAún más: según una información del New York Times, el ejército de Moscú habría desplegado en Osetia del Sur varios equipos para el lanzamiento de misiles balísticos tácticos SS-21 y vehículos de suministro, en una nueva demostración de su poderío militar. Si bien es una operación disuasoria, este equipamiento cumple su función fundamental en batallas convencionales.

El contrapeso en la balanza lo pone el primer intercambio de prisioneros realizado entre ambos países bajo la supervisión de la Cruz Roja. Cinco militares rusos y quince georgianos fueron liberados en este canje.

La diplomacia sube la temperatura


Todos estos movimientos no convencen a los aliados de Georgia. La OTAN se reúne este martes en Bruselas para mostrar su apoyo a Tiflis, en un "frente unido de solidaridad" como ha señalado su portavoz adjunta Carmen Romero, y condenar nuevamente la actuación rusa.


No permitiremos que Rusia dibuje una nueva línea en los estados que aún no están en la OTAN
Las recientes palabras de la secretaria de Estado Condoleeza Rice permiten prever un endurecimiento del mensaje: "No permitiremos que Rusia dibuje una nueva línea en los estados que aún no están integrados en la estructura transatlántica como Georgia [que aspira a su integración] y Ucrania.

Por su parte, desde el mando militar ruso insisten en su plan de retirada, pero sin ninguna prisa para hacerla efectiva. "Sólo puedo decir que no saldremos tan rápido como vinimos", ha señalado Anatoli Nogovitsin, subjefe del Estado Mayor. Autoridades georgianas han reconocido haber recibido comunicación por parte de Rusia de que necesitarían dos días más para completar el repliegue.

19/8/2008


"Putinerias"

La pregunta que se impone responder a los venezolanos es si es posible hacer una “alianza estratégica” con una gran potencia, ponerse “bajo su protección” y desembarazarse al mismo tiempo de las tropelías que esa potencia perpetre en el ámbito internacional.
Posted Image
Putin es apenas un teniente coronel con gravísimos delirios de grandeza


Por Luis Marín

La experiencia demuestra que esto no es posible, como se desprende de la conducta seguida por Fidel Castro durante el conflicto chino soviético, en que terció abiertamente a favor de la URSS, o la invasión de Checoslovaquia en 1968, en que contra la opinión mayoritaria del mundo, una vez más, se puso del lado de los tanques rusos y respaldó resueltamente la invasión, aún a costa de pagar un precio muy alto.

Una cierta lógica política tasa los respaldos de tal manera que cada apoyo crea una obligación tácita o explícita de que se va a actuar de un modo recíproco respecto del otro, so pena de quebrantar las bases de la asociación o alianza y fracturarla hasta hacerla inviable.

Una de las pretensiones del neo comunismo (o socialismo) es liberarse de los imperativos de la lógica, como lo han hecho de toda racionalidad, sobre todo económica; por lo que les parece posible expropiar los bienes ajenos y decir que respetan la propiedad privada, establecer una hegemonía comunicacional a la vez que exaltan la libertad de expresión, mandar a la cárcel o al exilio a los opositores y proclamar al mismo tiempo la defensa de los derechos humanos, defender al terrorismo y no querer ser considerados como forajidos.

Desafortunadamente el sentido común nos sigue diciendo que no se puede hacer sociedad con Vladimir Putin (como con Al Capone) y evitar ser llamado al mimos tiempo “gángster”. En un conflicto global, Venezuela podría quedar ubicada en el lugar equivocado en el momento menos propicio.

El gran aporte de Putin a la política mundial es ser cabeza del neo totalitarismo, pretender que se puede restaurar el comunismo post soviético, reconstruir la pretendida grandeza de la Unión Soviética, pero con un cínico revestimiento de pseudo democracia, para cumplir con los cánones de la civilización occidental, que en el fondo considera como una farsa de la que se puede burlar a gusto.

Lo que reivindica Putin es la llamada “política de poder”, la creencia de que el sistema internacional es una selva donde impera la ley del más fuerte; el prejuicio soviético del “cordón sanitario” que se estrecha alrededor de Rusia y que él tiene la obligación de ensanchar, hacia fuera, hacia occidente y oriente por igual, hasta abarcar todo el mundo. Si esto no es imperialismo, habrá que buscarle otro nombre, pero resulta por sí solo bastante amenazante.

GEORGIA. Coincidiendo con el inicio de los juegos olímpicos de Pekín, los tanques rusos invadieron esta pequeña república del Cáucaso, el pasado 8 de agosto, apoyo aéreo incluido. Curiosamente, la hegemonía comunicacional del Kremlin presentó al presidente de Georgia como “agresor” y “genocida”, sin omitir que se aprovechaba de los juegos olímpicos para encubrir sus acciones.

Incluso para los venezolanos, acostumbrados como estamos a la táctica del régimen de imputarles a los otros lo que ellos hacen, resulta imposible digerir, ni siquiera concebir tanta maldad y cinismo. No sólo porque Georgia estaría perpetrando esa agresión contra su propio territorio y los georgianos se estarían matando a sí mismos, sino porque de inmediato hicieron recordar que la utilización de las olimpiadas para encubrir invasiones es toda una tradición soviética: así fue la invasión de Hungría en 1956, coincidiendo con las olimpíadas de Melbourne; la de Checoslovaquia en 1968, con las de México y la de Afganistán justo antes de las mismísimas olimpiadas de Moscú, en 1980, lo que propició el boicot de los juegos por algunos participantes, pero no impidió que la cobertura periodística dirigiera la atención del público hacia los juegos, alejándola de los teatros de operaciones y de la muerte de civiles.

Lo cierto es que los rusos han organizado y armado unos grupos irregulares separatistas en la región que llaman Osetia del Sur, que se encuentra en el mero corazón de Georgia, para provocar la acción de las fuerzas armadas del Estado, a la que ellos se han tomado la libertad de responder en una escala tan abrumadora que es imposible no advertir que se trata de una operación planificada con mucha anticipación.

El verdadero motivo de la invasión es la solicitud de Georgia de formar parte de la OTAN, lo que siendo un vecino de Turquía, que ya forma parte de la organización, es considerado por el Kremlin como un avance inaceptable en su patio trasero. Por este motivo están dispuestos a ir a una guerra generalizada. El mito del “cerco profiláctico” y la política de poder reinan otra vez en Moscú.

Esta invasión pone en evidencia no solo que los tanques rusos ya no pueden derrocar gobiernos para sustituirlos por gobiernos títeres dentro de su órbita, como en el pasado, sin conseguir resistencia armada, sino también la impotencia de Europa frente a la amenaza rusa. Todo el antiamericanismo cultivado por décadas se espanta ante el rugido del oso, que no puede ser domesticado sin contar con el respaldo de los aliados al otro lado del Atlántico. Otros se han limitado a comentar, encogiéndose de hombros, “uno no va a la guerra con alguien que te puede cortar el suministro de gas”.

Rusia no puede convencer a nadie, no puede lograr que alguien quiera irse voluntariamente hacia su sistema, sea comunista o neocomunista, por lo que apela a la lógica del chantaje: adhesión incondicional o aniquilación. Esto es lo que le han ofrecido a Georgia, como antes lo hicieron con Chechenia.

Putin se ha ganado su lugar en la historia como Iván El Terrible o Stalin, un autócrata desalmado, un nuevo Zar sin la nobleza de los Zares. Y este es el último logro de los neocomunistas: han perdido el miedo al juicio de la historia. Los marxistas ortodoxos habían sustituido la idea del fin de los tiempos y el Juicio Final por la lucha final y el juicio de la historia. Realmente creían que la historia los pondría en un pedestal o los lanzaría al basurero. Pero los neo comunistas han superado por completo esas supersticiones. Realmente les importa un carajo lo que la historia diga de ellos, si ahora disfrutan del poder y sus beneficios, todo lo demás son supercherías de viejas.
Ciertamente, lo más amargo de nuestro tiempo no es que los buenos hayan perdido toda esperanza sino que los malos hayan perdido todo temor.

ANNA. La Politkovskaya fue asesinada el 7 de octubre de 2006 enfrente de su residencia en Moscú, justo el día de cumpleaños de Vladimir Putin. Como en una película de El Padrino, el pistolero dejó caer el arma con que le dio dos tiros, al pecho y la cabeza, y se alejó tranquilamente, como si no hubiera hecho nada. Más ruido hicieron los corchos de las botellas de champaña, los aplausos y las risas en la celebración de los 54 años del “salvador de Rusia”, “amigo de todos los niños”, “criador de cerdos más destacado del país”, “mejor minero”, “camarada de todos los atletas” y “más destacado director de cine”, como ella lo reseña en su libro La Rusia de Putin, un bestseller en el exterior, pero extrañamente ignorado en el interior del país.

En Rusia se da la paradoja de que algunas personas no consienten que sus opiniones sean publicadas adentro, por temor a las consecuencias y en cambio no tienen reparo en que se publiquen en el exterior, confiando con toda certeza en que lo que se diga afuera no será conocido dentro del país, tal como ocurría durante el período soviético.

Los que dispararon contra Anna apostaron muy alto, porque al vincular el crimen así fuera simbólicamente con Putin se aseguraban la más absoluta impunidad y la abstención de todo el aparato judicial y de seguridad del país. ¿Quién podría sacar la mano por una periodista defensora de chechenos, tanto menos si esta de por medio el nombre del Zar de todas las Rusias?

Hay que reconocer que desde el ascenso de Yeltsin a la caída de Anna habían sido asesinados más de 300 periodistas en toda Rusia, sin que se armara tanta alharaca. Es el precio que se paga al pasar de un régimen cerrado a una sociedad abierta, de opinión pública, a la que las mafias no se acostumbran, por lo que resuelven las discrepancias de opinión a su manera, a la de Putin y compañía, es decir, a tiros.

Dice Anna: Me acerco al final de este libro, cuando el calendario marca la fecha 6 de mayo de 2004. No se ha producido el milagro de que alguien cuestione los resultados de las elecciones presidenciales del 14 de marzo. La oposición las ha respaldado. Por lo tanto, mañana asistiremos a la inauguración de la época de Putin II, un presidente reelecto con la increíble mayoría del 70% de los votos. Aunque descontemos un 20% de votos fraudulentos destinados a redondear el resultado, igual habrá recibido votos suficientes para asegurarse la presidencia.

En pocas horas, Putin, un típico teniente coronel del KGB soviético, subirá otra vez al trono de Rusia. Su imagen es tan estrecha y provinciana como induce a pensar el rango militar que alcanzó. Tiene la antipática personalidad de un teniente coronel que nunca consiguió ser ascendido a coronel y las maneras de un policía secreto soviético que suele husmear a menudo en la vida de sus colegas. Y además es vengativo. Ni uno solo de sus oponentes políticos ha sido invitado a la ceremonia de nombramiento, como tampoco ninguno de los partidos políticos que no se pliegan a sus dictados.
Y como epílogo: Si atendemos a los sondeos de opinión elaborados por las empresas (encuestadoras) que no desean perder sus contratos con la oficina presidencial, la popularidad de Putin no podría ser más elevada. Afirman que cuenta con el apoyo de la aplastante mayoría de la ciudadanía rusa, que goza de total confianza, que nadie desaprueba sus acciones.

ALEXANDER. Quien se dedicó a realizar una investigación independiente del asesinato fue Litvinenko, antiguo agente del KGB, hoy Servicio Federal de Seguridad (FSB), pero fue detenido, encarcelado y amenazado al punto que huyó con su familia de Moscú y pidió refugio político en Londres.

Hasta allí fue perseguido y asesinado mediante un producto identificado como “Polonio 210” un isótopo nuclear. Un producto así, que produce una muerte agónica, tiene el sello oficial de los servicios secretos de Putin.

Su defensa es ejemplar: “Lo que Litvinenko iba a decir ya lo había dicho”. Mejor es la del Ministro de Defensa, típica de la burocracia soviética: “No era nadie”. Lo que no gusta al Reino Unido es que el FSB extienda sus tentáculos y ande asesinando gente incluso en Piccadilly Road, en mero centro de Londres, lo que afecta algo más que la seguridad y el respeto debido a la Corona.

Putin se debate en una sorprendente paradoja: por un lado, quiere parecer frío, duro, inflexible, inspirar horror, que es como los autócratas rusos entienden el respeto; pero así parece inhumano, cruel, “una fría estatua de hielo”, como lo definía Anna Politkovskaya, algo problemático para sus asesores de imagen.

Entonces da un giro copernicano y aparece cargando niñitos, besando viejitas, visitando heridos en los hospitales, poniendo una cara de circunstancia, como si estuviera a punto de arrancarse a llorar, que resulta ser más caricaturesca que una simple falsificación. Completamente intragable.

En sus memorias Lénin confesó que cuando veía niños se sorprendía invadido por una corriente de ternura, le provocaba acariciar; pero entonces retrocedía espantado: “¡No, no! –se decía-: ¡Es necesario golpear, golpear!”

Pobre Volodia, su rigor, implacabilidad, intransigencia revolucionaria sigue siendo el karma de quienes le siguieron y aún permanecen bajo su influencia no solo en Rusia, sino en todo el mundo. Fingen ignorar que mientras las estatuas exhibían un Lénin granítico, líder del proletariado mundial, en realidad, en una dacha remota, un anciano retirado era consumido por la bacteria de la sífilis y daba muestras ostensibles de demencia. Todavía se conserva ese cerebro deformado por los estragos de la enfermedad y una vida insoportable.

Putin, por supuesto, no es Lénin. Es apenas un teniente coronel con gravísimos delirios de grandeza. Un problema embarazoso que no se sabe todavía cómo resolver; pero que se está tornando peligroso, incluso para sus acomodaticios jala-colaboradores.



19/8/2008


El oso dejó de hibernar

Posted Image


Si los osetos fuesen los únicos habitantes de la ex Unión Soviética con población rusa entre sus compatriotas, el problema no dejaría de ser un hecho aislado. Pero el mismo conflicto étnico aunque sin explosión, se vive en Estonia, Lituania, Ucrania y otras repúblicas que se independizaron de Moscú después de la caída del Muro de Berlín.

La jugada rusa fue poco ética pero no tuvo nada de tonta


Por José Brechner

La invasión de Georgia es tal vez el último intento ruso de mantener la supremacía sobre sus ex dominados que anhelan más democracia y modernidad. O es el primer ensayo de retorno al poder hegemónico en la Europa del Siglo XXI y el retorno a la Guerra Fría. En cualquiera de los casos el objetivo es el mismo.

Vladimir Ras-Putin fue de la KGB a la presidencia de Rusia, y como no puede desprenderse del delicioso instrumento del poder, puso a un dócil Dmitry Medvedev en su lugar. Así como Boris Yeltsin le regaló el puesto, él hizo lo mismo con su sucesor, continuando con la tradición imperial que desde la época zarista se mantiene en Rusia.

Definir quién es el que tiene la razón en el violento conflicto bélico del Cáucaso es, para decir lo menos, motivo de discusión y de confusión. Por un lado está Osetia del Sur que se declaró república independiente en 1989, sin reconocimiento internacional, ni de Georgia. Se autodefine como étnicamente rusa, y está políticamente apoyada por Moscú, aunque aproximadamente 40 por ciento de su población es georgiana. Por otro lado está Georgia que supone ser dueña de Osetia desde 1922 cuando Stalin decidió que constituyera parte de ese estado. Hoy el presidente de Georgia Mikheil Saakashvili se esfuerza por integrarla a su democracia y no acepta su separación. El añejo concepto militar soviético de que se pueden perder vidas pero no se pueden perder territorios, porque estos son irrecuperables, está detrás del pensamiento de Putin y de Saakashvili.

Si los osetos fuesen los únicos habitantes de la ex Unión Soviética con población rusa entre sus compatriotas, el problema no dejaría de ser un hecho aislado. Pero el mismo conflicto étnico aunque sin explosión, se vive en Estonia, Lituania, Ucrania y otras repúblicas que se independizaron de Moscú después de la caída del Muro de Berlín. Los rusos están por todas partes y deberían adaptarse al medio en el que viven o deberían retornar a la madre patria. Pero como tienen un padre poderoso que no tiene miramientos en defenderlos e invadir cualquier estado contiguo, con la certeza de que nadie puede combatir contra él, la situación se torna escalofriante.

Rusia no sólo es la segunda potencia militar del mundo, sino que ahora se convirtió en el segundo productor de petróleo del planeta después de Arabia Saudí. Tiene armas, soldados y dinero. Cuando no tenía dinero y asistía de oyente a las reuniones del G8, era un manso corderito que asentía sin chistar a las decisiones de los grandes. Ahora las cartas cambiaron de mano. Su poderío militar-nuclear no tiene más rival que los Estados Unidos.

En un escenario más cercano, Latinoamérica está sufriendo dramáticos cambios políticos bajo la batuta y el dinero del Stalin bananero, que quiere hacer del subcontinente una copia de la ex Unión Soviética. El ridículo venezolano ya le dio su apoyo a Putin, que viene a ser como si un niño de tres años soporte al campeón de levantamiento de pesas en las olimpiadas. Más allá de la jocosidad que causa internacionalmente, Chávez tiene peso sobre la raquítica América Latina. Sus colaboradores gobiernan Brasil, Argentina, Ecuador, Paraguay, Nicaragua y Bolivia.

Es en este último que puede haber una secesión de los departamentos (provincias) orientales que conforman la Media Luna boliviana, que comprende la mitad del país. Sus habitantes son en su mayoría “cambas”, descendientes de españoles y criollos en general. Sin embargo con el auge económico que benefició a esa región, cientos de miles de “collas”, descendientes de indígenas quechuas y aimaras se mudaron a sus ciudades.

La situación en Bolivia es candente y podría derivar en una separación física, política y étnica de La Paz. ¿Cuál será la posición de Brasil y Argentina, que son los países colindantes con las regiones autonomistas, si hay un desprendimiento? ¿Y cuál será la actitud que asuman los mediolunenses desde el punto de vista étnico?

Lula tiene una cara moderada cuando se trata del Brasil, pero sigue siendo el mismo sindicalista extremista en relación al Cono Sur. Dijo, más de una vez, que Venezuela nunca tuvo mejor presidente que Chávez. La Kirchner depende y obedece al venezolano a quien le debe más de un vestidito, y Chávez no va a permitir que su peón boliviano, Evo Morales, se quede sin la región más rica del país y él pierda control sobre el corazón de Sudamérica.

Si Venezuela, Brasil y Argentina van a defender a Morales, el único que puede salvar a la Media Luna de una masacre es Estados Unidos, que tiene ingredientes mucho más importantes para cocinar en su olla como para involucrarse en un conflicto regional en el sur, y no le conviene pelearse con Brasil ni Argentina.

Posted ImageCUBA EXIGE JUSTICIA
Offline Profile Quote Post
Rice le saca tarjeta amarilla Putin · LA PUNTILLA
Blog de imagenes de hantofeFrancis desde Centroamérica les ofrece sus pinceladasForo de amig@s NicaragüensesUn foro de amig@s Colombianas muy variadoEl Nuevo Blog de Esteban: Escorado, ahora en Conexión Cubana.Una página muy variada de denuncias y guia de Blogs CubanosPase un rato divertido con amig@s Colombianos